La escenificación de la Pasión Viviente en Santo Domingo tiene sus inicios en la década de los años 70` cuyo director fue entonces el Cura Párroco José Ramón Lombera, quien junto a un grupo de jóvenes dinámicos dio un paso certero al darle vida a una parte fundamental de la historia cristiana; la pasión de Jesús de Nazaret.

Son actos realizados por personas de la misma comunidad que no poseen ningún entrenamiento en la parte de teatro pero que su voluntad, perseverancia y entrega ante los papeles que representan hacen de este lo mas representativo de nuestra religión cristiana. Desde entonces la permanencia de esta en el tiempo, la perseverancia de los actores y el arraigo en la comunidad la han llevado a formar parte de nuestro patrimonio cultural; a través de la Fundación Pasión Viviente Padre Lombera